abril 28, 2008

“La Trata de Personas: Atención a la Violencia sin Frontera”


“Hablar de mi historia es muy difícil, pero trataré de contarla. Soy la tercera de 6 hermanos, dos mujeres y cuatro hombres. Me crié hasta los doce años en las casas de los obreros de una fábrica de plástico en Tlalnepantla, Edo. de México; en la colonia todos nos conocíamos, los niños salíamos a jugar en las tardes a la calle y nos metíamos a nuestra casa como a las ocho de la noche; de una de esas noches lo único que recuerdo es que, de pronto, un coche blanco se paró con un rechinido de frenos muy fuerte, estábamos jugando cuatro amigas y yo, se bajaron dos tipos que me agarraron y me subieron a coche; mis amigas se fueron gritando y corriendo.
No sé qué pasó pero, cuando desperté, me tenían amarrada de las manos y la boca y estaba en el suelo en un cuarto oscuro; del tiempo, no sé, me acuerdo que entró una señora y me dijo: “A ver, muchacha, ¿ya te despertaste? Porque tienes que comer para seguir el viaje”. Me dio un plato de frijoles que no me comí. En eso entraron otra vez dos tipos y me cargaron a la fuerza y me subieron al mismo coche y tomamos carretera; otra vez no sé qué pasó porque cuando desperté ya estaba en un cuarto.
Ahí había varias camas y estaban como seis muchachas jóvenes, arreglándose y vistiéndose; yo seguía amarrada y cuando abrí los ojos una de ellas me dijo: “¿Y qué? ¿Tú de dónde vienes? ¿Estás muy chiquita, no?” .Me quitó la venda de la boca y yo empecé a llorar diciéndole que me dejaran ir a mi casa y me dijo: “No, chamaca. Guárdate las lágrimas para muchos años, porque a tu familia no la vas a volver a ver, aquí es una casa de citas y, si no sabes que es eso, es una casa en donde vienen viejos y tienen sexo con nosotras por dinero. Siempre va a haber alguien que nos esté cuidando y, si tratas de escaparte, te va a ir muy mal, desde dejarte sin comer hasta darte unos fuertes golpes. Así que vete acostumbrando. No ha de tardar en venir la madrina, que es la señora que te va a vestir y te va a enseñar cómo le tienes que hacer con los hombres”.
Yo recuerdo que dejé de comer como cinco días, hasta que no aguanté el hambre. La tal madrina, que es Rita, la dueña del lugar, fue amable conmigo; me decía que era cuestión de tiempo para adaptarme y que, ni modo, que me había tocado a mí. Comenzó a decirme cómo tenía que arreglarme, lo que iban a hacer conmigo los hombres, yo creo que como defensa borré de mi mente esos momentos.
No sé quién fue el primero ni cómo, pasaron seis años. Mi familia fueron las muchachas, éramos a veces treinta o cuarenta, salíamos a dar la vuelta en grupos de dos o tres y siempre custodiadas por dos de los trabajadores de Rita. Como yo estaba tan chica nunca intenté escaparme, porque a las que lo hacían les iba muy mal y a mi me daba miedo. Trabajábamos todo el día y, cuando cumplí 18 años, salí embarazada. ¿De quién? Pues no lo sé. Tuve a unos cuates, niño y niña; en cuanto nacieron Rita me dijo: “Hay de dos. O los dejamos abandonados para que se los lleven a una casa-hogar, o los llevamos a tu casa, los dejamos afuera a ver si es que todavía viven ahí, con una nota de que son tuyos”. Yo, claro, acepté que fueran a mi casa con la esperanza de que estuvieran. Me dijo Rita que al parecer sí vivían todavía ahí. Años después supe qué pasó.
Transcurrió mi vida de la misma forma que he contado, hasta que cumplí 40 años; en todo ese tiempo a veces nos enfermábamos, llegaban a escaparse algunas de las muchachas, otras se morían de infecciones, llegaban muchachitas nuevas muy jovencitas… Todo transcurría igual, parecía que el tiempo se detenía en ese lugar, esta casa que se encuentra a las fronteras de Tijuana. ..”[1]

La trata de personas, como problema nacional y transnacional ha sido un tema de interés en las últimas décadas, pues además de constituir un delito, involucra todo un proceso en el que incurren varios delitos diferentes; tomando en cuenta su calidad de proceso es que el reto es aún mayor, pues aunque día a día hay mayor participación para su atención, aún queda mucho por aprender sobre la manera de prevenir y combatirla en sus distintas fases y/o circunstancias. Sin duda, la trata traspasa fronteras territoriales, sociales, culturales y sobretodo emocionales; constituye una violación de los Derechos Humanos y debe abordarse desde una visión integral, esto implica asumir retos, asumir un compromiso compartido que abarca al Estado Mexicano en el sentido mas amplio de la palabra, pues no todo es el desarrollo social, la clave es la asistencia social y es ahí donde la intervención de nosotros como profesionistas y profesionales estamos involucrados.

El enfoque del presente , es un enfoque de intervención multidisciplinaria, pues quien es presa de este delito, no sólo es víctima de sus tratantes, incurre en una sobre-victimización al enfrentar el proceso de recuperación, pues los efectos emocionales del hecho y su eco en un futuro son de gran trascendencia, de aquí la importancia de que exista no solo una sensibilización sino una adecuada capacitación para saber cómo abordar e intervenir en nuestro posible y futuro contacto con la víctima.


Sin duda alguna, la Trata de personas es un problema de Delincuencia Organizada, que demanda tomar “…medidas apropiadas para prestar asistencia y protección a víctimas…en particular en casos de amenaza de represalia o intimidación”.
Tal como el testimonio de Alba lo relata, la situación de la víctima de trata es una angustia nacida de la constante amenaza o intimidación. ¿Cómo saber si la persona con la que estoy interactuando es victima de este delito? ¿Cómo prestar asistencia y protección en tan frágil estado emocional? Para atender éstas preguntas se tomarán en cuenta tres ejes:

EJE 1: IDENTIFICACIÓN DE LAS VÍCTIMAS
Antes es que nada debemos sumarnos a la tarea de comprender los síntomas fisicos y mentales de la victima:

- Reacciones psicosomáticas: dolores de cabeza, de cuello, de espalda o de estómago, temblores, sudoración, palpitaciones del corazón, trastornos del sueño, inmunosupresión, etc.
- Evidencias físicas de abuso: Moretones, fracturas, cicatrices, otras señales de problemas médicos no tratados o lesiones en zonas no inmediatamente visibles
- Reacciones psicológicas: desesperación, ansiedad, pesadillas, fatiga crónica, llanto excesivo, apatía general, tendencias suicidas, autolesión, ira explosiva o severamente inhibida, estados de conciencia violentamente alterados, amnesia, episodios de disociación, revivir experiencias, aislamiento, retiro, desconfianza, problemas de memoria, etc.
- Abuso y dependencia de sustancias psicoactivas: sobredosis, adicción, secuelas físicas (cerebro, hígado), infecciones por el uso de jeringas, fármaco dependencia, alcoholismo, conductas de alto riesgo tales como relaciones sexuales sin protección, violencia, delitos, etc.
- Reacciones sociales: sentimientos de aislamiento, soledad, inhabilidad para establecer o mantener relaciones significativas, desconfianza, rechazo por parte de familiares o la comunidad, riesgo de volver a caer víctima de la trata.

Una víctima de la trata puede tener la misma apariencia que muchas personas a las que los profesionales de la atención de salud ayudan diariamente. Esas víctimas pueden obtener la asistencia que necesitan, si aquellos con los que entran en contacto saben observar bajo la superficie las siguientes pistas:
· Indicios de que la persona está sujeta a control
· Indicios de que no puede mudarse a otro lugar o dejar el trabajo
· Moretones u otros signos de golpes
· Miedo o depresión
· Incapacidad de hablar el idioma del Estado
· Llegada reciente al Estado desde otra parte del mundo o del país
· Carencia de pasaporte, de documento de inmigración o identificación.

Los tratantes de personas utilizan diversas técnicas para mantener esclavizadas asus víctimas, entre estas, las siguientes:
· Servidumbre por deuda
· Aislamiento del público
· Aislamiento con respecto a los familiares y miembros de su etnia y comunidad religiosa
· Confiscación de pasaportes, visados o documentos de identidad
· Ejercicio de la violencia contra las víctimas o su familia o amenaza de aplicarla
· Amenaza de deshonrar a las víctimas revelando las circunstancias a la familia
· Decir a las víctimas que si toma contacto con las autoridades serán encarceladas o deportadas por violar las disposiciones de inmigración
· Control del dinero de las víctimas
El resultado de estas técnicas es atemorizar a las víctimas.


Algunas de las preguntas consideradas para averiguar si alguien es víctima de la trata de personas son las siguientes:

Preguntas sobre fraude y coacción económica
· ¿Cómo consiguió usted su empleo?
· ¿Cómo entró en este país?
· ¿Quién lo trajo a usted a este país?
· ¿Vino a este país para ejercer un trabajo concreto que le prometieron?
· ¿Quién le prometió a usted ese trabajo?
· ¿Lo obligaron a usted hacer otro trabajo diferente?
· ¿Quién lo obligó a usted a hacer un trabajo diferente al que le prometieron?
· ¿Se firmó algún tipo de contrato laboral?
· ¿Quién organizó su viaje?
· ¿Cómo se realizó el pago de su viaje?
· ¿Recibe usted paga por su trabajo?
· ¿Recibe usted realmente una paga o le retienen el dinero?
· ¿Debe usted dinero a su empleador?
· ¿Hay registros o recibos de lo que usted le debe a su empleador o al que realizó su captación?
· ¿Hay registros o recibos de lo que usted ha ganado o de lo que le han pagado?
· ¿Cómo se realizaron las transacciones financieras?
· ¿Está usted en posesión de sus documentos oficiales de identidad? En caso de respuesta negativa, ¿por qué no?
· ¿Le han proporcionado papeles de identidad o documentos falsos?
· ¿Lo obligan a usted a hacer cosas que no desea?

Preguntas sobre malos tratos físicos
· ¿Alguna vez han amenazado con hacerle daño si usted intenta marcharse?
· ¿Alguna vez ha presenciado que amenazaran a otras personas si intentaban marcharse?
· ¿Han amenazado a su familia?
· ¿Sabe si la familia de alguna otra persona ha sido amenazada alguna vez?
· ¿Alguna vez ha recibido malos tratos físicos o ha presenciado malos tratos a otra persona?
· ¿Qué tipo de malos tratos físicos ha presenciado?
· ¿Se utilizaron objetos o armas para causar los malos tratos físicos?
· ¿Dónde se encuentran esos objetos o armas?
· ¿Alguna vez se informó de esos malos tratos a una persona ajena a la situación (por ejemplo, denuncias ante la policía, denuncias de violencia en el hogar, expedientes de hospitales, expedientes de servicios sociales)?
· ¿Alguna vez han causado malos tratos o han amenazado con hacer daño a otra persona en presencia de usted?
· ¿Cómo se trataron los problemas médicos y quién los trató?

Preguntas sobre la libertad de circulación
· ¿Está restringida su libertad de circulación?
· ¿Vive usted y trabaja en el mismo lugar?
· ¿Si hubo abandono, en qué condiciones tuvo lugar?
· En caso de restricción física, ¿se efectuó por medio de cerraduras, cadenas, etc.?
· ¿Dónde están las cerraduras y quién tiene las llaves?
· ¿Cómo se realizaba la circulación por lugares públicos (en coche, autobús, metro)?
· ¿Quién supervisaba su circulación por lugares públicos?
· ¿Cómo se adquirían los bienes y los servicios privados (p. ej., medicinas, recetas)?
· ¿A qué medios de comunicación o de telecomunicación tenía usted acceso (por ejemplo, televisión, radio periódicos, revistas, teléfono, Internet)?

Preguntas sobre coacción psicológica
Indicadores de conducta:
· ¿De quién tiene usted miedo?
· ¿Por qué les tiene miedo?
· ¿Qué querría que les pasara a las personas que le han hecho daño (por ejemplo, encarcelamiento, deportación)?
· ¿Qué siente usted respecto a la policía? ¿Por qué?
Indicadores de ambiente:
· ¿Usted vive y trabaja en el mismo lugar?
· ¿Dónde vive/come/duerme?
· ¿Dónde viven/comen/duermen los presuntos infractores?
· ¿Las condiciones de vida de las dos partes son excesivamente dispares?

Además es preciso que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que pregunten a la víctima deben considerar que Existen indicios de un posible síndrome de Estocolmo o síndrome de Patty Hearst, casos en los que las víctimas de secuestro sienten comprensión hacia sus captores.

Fuente: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos,

EJE 2: INTERACCIÓN CON LA VÍCTMA

Algunas consideraciones esenciales al momento de asistir a una víctima de trata son:

· Respeto absoluto a los derechos humanos de la víctima, subrayando los criterios de privacidad y confidencialidad.
· La persona que ha sido víctima tiene derecho a ser informada sobre su situación legal y cualquier gestión judicial que se haga en su nombre.
· Se debe documentar cada una de las etapas de atención y brindar a la víctima un periodo de reflexión y recuperación para posibles efectos legales en el futuro.
· Se debe fomentar la autodeterminación mediante la toma de decisiones personales para que la víctima recupere el control sobre su vida.
· No discriminación.
· En caso de las niñas, los niños y los adolescentes se deben tener consideraciones especiales, siempre pensando en su interés superior o prioritario.

Fuente: IOM, The Mental Health Aspects of Trafficking in Human Beings, Budapest, 200

Hacer las preguntas adecuadas puede ser útil para determinar si alguien es víctima de la trata de personas, por lo cual, es importante hablar a la posible víctima en un ambiente seguro y confidencial.
En caso de que la víctima hable otro idioma o dialecto, lo ideal es conseguir la ayuda de un funcionario que hable el idioma de la víctima y comprenda su cultura, además de conseguir los servicios de un intérprete.

Antes de hacer preguntas delicadas, se procura quedar a solas con la persona si vino acompañada de alguien que podría ser un traficante haciéndose pasar por cónyuge, otro familiar o empleador. Al pedir estar un tiempo a solas conviene hacerlo de manera que no levante sospechas.

Algunas preguntas que se sugieren son:
· ¿Puede usted dejar su empleo o su situación si lo desea?
· ¿Puede ir y venir cuando le apetece?
· ¿Ha recibido amenazas si intenta marcharse?
· ¿Le han hecho algún tipo de daño físico?
· ¿Cómo son sus condiciones de trabajo o de vida?
· ¿Dónde duerme y come?
· ¿Duerme en una cama, en un catre o en el suelo?
· ¿Alguna vez se le ha privado de comida, agua, sueño o asistencia médica?
· ¿Tiene que pedir permiso para comer, dormir o ir al servicio?
· ¿Hay cerraduras en sus puertas y ventanas para que no pueda salir?
· ¿Alguien ha amenazado a su familia?
· ¿Le han quitado sus papeles de identidad o su documentación?
· ¿Alguien le obliga a hacer algo que usted no quiere hacer?
Fuente: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.

Sobre la entrevista con las víctimas…

En el proceso de identificación de las víctimas deben respetarse sus derechos, opciones y autonomía. A tal fin, se sugiere que dicho proceso sea parte integrante de los mecanismos de protección de las víctimas establecidos por el Estado.

La OSCE, propone un instrumento que contiene algunos elementos para guiar la labor de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley en las entrevistas a las personas que sospechen pueden ser víctimas de la trata.

· Las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley pueden identificar a las personas como presuntas víctimas de la trata en la primera entrevista, cuando sospechen que esas personas han sido objeto de ese delito.
· En la primera entrevista deben regir las siguientes normas mínimas, sea cual sea la situación jurídica de la persona entrevistada.
· Debe informarse a la presunta víctima de la trata acerca del procedimiento de interrogatorio policial y sus consecuencias.
· La información que se dé debe ser clara, exacta y en la lengua materna de la presunta víctima.
· En la entrevista deben estar presentes intérpretes con experiencia.
· Deben evitarse las preguntas relativas a la privacidad de la persona, por ejemplo, sobre sus relaciones íntimas o sobre sus experiencias en lo referente a la prostitución.
· Sólo puede identificarse de manera concluyente a una víctima de la trata como tal si se han detectado los elementos peculiares del delito de trata de personas. Ello puede llevar tiempo, dada la complejidad del delito y la situación vulnerable de las víctimas que sufren de estrés postraumático.

EJE 3: ASISTENCIA PSICOLÓGICA

El impacto psicológico no es menor, desde la inseguridad y la pérdida de la autoestima hasta los traumas más permanentes causados por el abuso y la violencia física y mental. La secuela de años psicológicos en los niños y niñas víctimas de la trata es siempre difícil de superar, y en muchos casos irreparable.
El brindar servicios adecuados de salud y atención a las víctimas de trata no es solamente una obligación humanitaria, sino también un asunto de salud pública para los países de origen, tránsito y destino.

La experiencia de la trata puede originar la ruptura sistemática de los vínculos básicos y esenciales con la familia, los amigos y los sistemas religiosos y culturales, puede destruir los valores centrales relativos a la existencia humana y provocar vergüenza por los actos violentos vividos como la tortura y la violación.
Las relaciones pueden alterarse, incluso las mantenidas con la comunidad en general y las figuras revestidas de autoridad, provocando un sentimiento general de desconfianza hacia los demás y un temor a establecer relaciones nuevas.
La capacidad de intimidad puede verse alterada, la pena ser honda y la depresión tornarse brumadora.
Las secuelas de la experiencia vivida pueden ser permanentes, incluso con tratamiento.
Las estrategias y la asistencia destinadas a las víctimas de la trata se centran en la recuperación y el restablecimiento de la vida de la persona, ante todo en el Estado de origen.

Algunos síntomas de la víctima son:

· Miedo de la víctima a la soledad, a ser descubierta y castigada por el traficante, a que su familia sea castigada y a las consecuencias de ser “inmigrante ilegal”.
· Culpabilidad por haber cometido semejante falta, haberse convertido en “criminales”, causar disgustos a la familia o violar las costumbres del entorno cultural tradicional.
· Cólera por haber dejado que esto suceda y porque su vida haya resultado destruida así.
· Sentimiento de traición por parte de los traficantes, la propia familia y la sociedad.
· Desconfianza en sí mismas y en los que están a su alrededor.
· Indefensión y falta de dominio de la propia existencia.

Las estrategias de intervención y los programas de asistencia a las víctimas de trata deben basarse en la comprensión de la experiencia psicológicamente penosa sufrida por las víctimas y su meta ha de ser facilitar el pleno restablecimiento de las mismas y la recuperación de una vida normal.
Algunos de los elementos básicos del proceso de recuperación son:

· Restablecimiento de la seguridad.
· Promoción del dominio del propio destino.
· Restablecimiento de los lazos y vínculos con los demás.
· Restablecimiento del significado y sentido de la propia existencia así como de la dignidad personal y el respeto de sí mismo.

La trata de personas es una forma de esclavitud muy extendida en la vida moderna, cuyas consecuencias son traumatizantes y devastadoras para la integridad física, psicológica y emocional de todo ser humano, de aquí la importancia de sumarnos a la tarea y asumir el reto.




[1] BARRETO Elidé. “Breves Historias de Mujeres”. Fábrica de Libros. México, 2004.